Cuna de civilizaciones

SIRIA: CUNA DE CIVILIZACIONES

Hacia el año 10.000 a.C. en el Creciente Fértil, un extenso arco de tierra que se extendía desde la costa mediterránea hasta las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates, las mejoras agrícolas permitieron el desarrollo de sociedades más prósperas y complejas. Los pueblos neolíticos se transformaron en ciudades; y con el desarrollo de la agricultura, surgen las primeras grandes civilizaciones urbanas que se extendieron por toda Mesopotamia (Somervill, 2010).

Una de las primeras civilizaciones en desarrollarse en el sur de Mesopotamia, fue la de los sumerios, que por el año 3000 a.C. ya habían establecido ciudades independientes. Entre las principales se encontraban: Eridu, Ur – patria de Abraham, Uruk, Umma, y Lagash (Duiker & Spielvogel, 2012).

En Siria, por su parte, la civilización más temprana floreció, en las cercanías de Alepo, en la antigua ciudad de Ebla, considerada el imperio más poderoso política y comercialmente del norte de Siria durante la Edad de Bronce (Commins & Lesch W., 2014).

Paralelamente, en la región central del Éufrates, en la frontera actual entre Siria e Irak, se encontraba Mari, que por su privilegiada ubicación geográfica actuaba como una importante ruta comercial entre Siria y Mesopotamia, limitando el control económico que Ebla ejercía en la zona septentrional. Esto provocó una escalada de tensiones entre ambas ciudades que se mantuvieron en guerra por largos períodos de tiempo (Wagner C., 1999). En el siglo anterior al rey Sargón, Mari y Ebla fueron las principales potencias de la región central del Éufrates y de la Siria centro-norte, respectivamente (Foster, 2016).

Por el año 2300 a.C. ambos reinos fueron conquistados por el imperio acadio liderado por el rey Sargón. Posteriormente, en el 2000 a.C. los amorreos toman control de la región hasta 1600 a.C. cuando fueron destruidos por los egipcios (Phillips, 2010).

Durante los siguientes siglos porciones de Siria fueron gobernadas por una sucesión de hititas, fenicios, hebreos, arameos, asirios, babilonios, persas, griegos, romanos, nabateos, bizantinos, árabes musulmanes, cruzados, mongoles, mamelucos, selyúcidas, turcos otomanos, fuerzas aliadas occidentales y por los mandatos francés y británico.

Finalmente, ya en el S. XX, a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, se producen las independencias de la serie de nuevos estados modernos que en su conjunto descienden de una misma nación histórica. Ellos son Siria, Líbano, Palestina, Jordania, Irak y Kuwait.

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